España es el segundo país del mundo, por detrás de Estados Unidos, con más amputaciones de miembros inferiores a causa de la diabetes tipo 2.
Son muchas las enfermedades asociadas a esta patología, destacando, entre otras, el denominado 'pie diabético', una de las complicaciones más frecuentes que sufren los pacientes con diabetes tipo 2 y que provoca la aparición de infecciones que pueden progresar hasta la gangrena y la amputación.
Entre un 24-40 por ciento padece como enfermedad asociada la nefropatía diabética, que supone la pérdida progresiva de la capacidad de filtración del riñón. "Ello repercute, además, en que los pacientes con diabetes y enfermedad renal presentan mayor riesgo de sufrir complicaciones cardiovasculares, tales como el ictus o la muerte de causa cardiovascular, a la vez que condiciona la selección de los fármacos que se pueden administrar para tratar la diabetes".
La diabetes en los pacientes de edades avanzadas, ya que suelen ser "más frágiles" a la hora de controlar la enfermedad y el resto de patologías que pueden acompañarla como, por ejemplo, insuficiencia cardiaca, infarto de miocardio, insuficiencia renal o demencia.
En algunos casos las hipoglucemias (bajo nivel de azúcar o glucosa en sangre) pueden acelerar la gravedad de la demencia o provocar la presencia de arritmias llegando incluso hasta la muerte.
Es muy importante llevar un adecuado control de la diabetes, ya que de lo contrario los pacientes ancianos que se encuentren especialmente cansados pueden presentar, además, alteraciones visuales y caídas. Algo similar sucede con la desnutrición en estos pacientes de edad avanzada, ya que prolonga el tiempo de recuperación por la pérdida de la masa muscular y aumenta el riesgo de padecer infecciones, lo que implica que tiene que estar especialmente vigilada por los profesionales sanitarios.
El aumento del consumo de grasa en la dieta y a un tipo de vida más sedentario ha conllevado que, en los últimos 20 años, la población infantil y juvenil con sobrepeso y obesidad sea cada vez mayor.
Debemos tener presente que la PREVENCIÓN de la obesidad infantil debe ser una prioridad para evitar sus consecuencias. Si no se actúa, estos adolescentes obesos se incorporarán en un futuro próximo a la edad adulta, aumentando la población en riesgo de sufrir complicaciones de la obesidad como diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, cáncer o artrosis.
También hay que tener en cuenta que en mujeres postmenopáusicas con obesidad existe un aumento del riesgo de fractura de húmero y de fracturas osteoporóticas de tobillo.
Para evitarlo, es necesario que exista un aumento de los conocimientos de dietética y nutrición a nivel escolar. La labor de la FAMILIA "es esencial" para mejorar los hábitos dietéticos y el ejercicio físico.
Si necesitas una plan dietético personalizado, déjame un comentario y te informo sin compromiso, lo primero es la SALUD, es lo más importante.
Gracias por estar ahí,
Pilar MH - Asesora nutricional

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